
Hoy es el día de las madres, y si empiezo a enlistar todo lo que quiero agradecerle a mi mamá no acabaría...sin embargo, hay dos cosas que sobresalen de esta larga lista y que no quiero dejar de mencionar, ya que son preciosos regalos que Dios me envió, gracias a que mi mamá dijo le dijo que si.
Yo era muy chica y todavía no había hecho la primera comunión, entonces, cuando estábamos en Misa, mi mamá se arrodillaba conmigo y me iba diciendo para que repitiera la oración de la comunión espiritual, esta que dice:
“Jesús mío creo firmemente que estás en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo tenerte en mi alma.
Ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven espiritualmente a mi corazón.
Como si ya hubieses venido, te abrazo y me uno a ti: no permitas que me aparte de ti. “
Mi mamá me enseñó a desear recibir a Jesús, y a que mi corazón supiera que Dios va por encima de todas las cosas de este mundo. Este es el mejor regalo!
El otro regalo que le agradezco son mis hermanos, ya que gracias a ellos, tuve con quién jugar y aprendí muchas cosas importantes sobre convivencia y porqué no, sana competencia. Ahora tengo 3 amigos incondicionales y me siento muy acompañada y apoyada por ellos!
Hoy no hablo de mi papá porque no es el día del padre, pero mucho tuvo que ver en que me llegaran éstos regalos!
Felicidades Mamá!
Te quiero!!!